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Invitaciones digitales para casamiento

La invitación se elige en una tarde. La lista de invitados lleva meses. Acá las dos cosas viven en el mismo lugar: elegís un diseño, cada persona recibe su link, y las confirmaciones se van acomodando solas mientras vos te ocupás del resto.

Listas para usar

Algunos diseños

El problema de un casamiento no es la invitación

Es la lista. Se arma con seis meses de anticipación, la familia de los dos suma gente por tandas, algunos vienen con acompañante y las confirmaciones llegan de a goteo durante semanas. Con un grupo de WhatsApp y una planilla, el número de la semana pasada ya no sirve: alguien contestó por privado, otro avisó de palabra, y a la hora de darle el número al salón nadie está seguro.

Lo que resuelve

Preguntas frecuentes

¿Mis invitados tienen que instalar una aplicación?
No. Abren un link en el navegador del teléfono, ven la invitación y confirman. No se registran ni dejan una contraseña.
¿Puedo mandarla por WhatsApp en vez de por email?
Sí, y es lo más común. Cada invitado tiene su link y vos elegís cómo se lo mandás: el email sale automático si cargaste la dirección, y para WhatsApp copiás el mensaje ya armado.
¿Puedo cargar la lista de a poco?
Sí. Sumás invitados cuando quieras —a mano o importando una planilla— y mandás las invitaciones por tandas. A los que ya confirmaron no les cambia nada.
¿Lo puede manejar otra persona conmigo?
Hoy no: la cuenta es de una sola persona y no se comparte. Lo que sí resuelve la mitad del problema es el link público del evento — quien lo tenga se anota solo, así no hace falta que te pasen los datos para que los cargues vos.

¿Es para otra ocasión?

Armá tu lista y mandá la primera invitación

Elegís un diseño, cargás a quién invitás y cada uno recibe su link. Las confirmaciones se acomodan solas.

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